Edward Lipski
London, 1966La obra de Edward Lipski destaca por su prolífico uso de imaginería antigua, moderna y posmoderna, dando lugar a un corpus vibrante caracterizado por una complejidad conceptual y visual inusual, pero sin duda muy agradable. El interés continuo de Edward Lipski por el lenguaje, la cultura visual y la iconografía, así como por los rituales, la religión y la naturaleza, se traduce en una práctica artística multifacética que entrelaza una amplia gama de referencias y reflexiones. Su práctica artística se adentra plenamente en el cuestionamiento de nuestra comprensión de la realidad como una indagación sobre sistemas de creencias preestablecidos.


